Ordenan detención inmediata a Luis Miguel

La juez con sede en Los Ángeles California, Virginia Philips, ordenó la detención inmediata del cantante mexicano Luis Miguel Gallego Basteri luego de que omitiera presentarse a una audiencia para atender la demanda que interpuso su exmánager William Brockhaus, quien le reclama el pago de un millón de dólares por adeudos y gastos adicionales.

Los errores que cometió en aquella fatídica temporada —cancelaciones de conciertos, de giras, incumplimiento de contratos— le han costado al artista las demandas millonarias que tiene que enfrentar ahora. La que puede poner en riesgo su libertad lleva el nombre de su exmánager, William Brockhaus, según ha adelantado la cadena estadounidense Univision. Y, según la demanda a la que ha tenido acceso este diario, la cifra de la deuda con el que fuera su representante asciende a 1.043.483 dólares.

Brockhaus es un empresario texano a quien Luis Miguel le pidió en 2011 que fuera su representante por la amistad que tenía con su esposa, Michelle Salom, descendiente de una familia de sirios con influencia en la localidad fronteriza de Ciudad Juárez y amiga de Luis Miguel desde la infancia.

El empresario creó una firma sólo para dedicarse a la representación del cantante mexicano, WB Music Management, y dirigió desde ahí sus negocios, finanzas y hasta sus giras hasta 2014. En ese año, poco antes de la hecatombe y desplantes del artista, su relación se cortó porque, según el exmánager, Luis Miguel no le pagó los honorarios que le había prometido por contrato.

Para demostrarlo, los abogados de Brockhaus han solicitado al juez el permiso para interrogar a Joe Madera, quien fuera la mano derecha de Luis Miguel durante 25 años. Según una solicitud reciente enviada a la corte de Los Ángeles, Madera controlaba todo lo que tenía que ver con los negocios del cantante: desde las ventas, el personal a su cargo, la gestión de sus propiedades y hasta las transacciones bancarias y fuentes de ingresos.

Madera es, por tanto, un hombre clave para la defensa del exmánager, porque a través de su testimonio, Brockhaus podría obtener información para demostrarle a la corte que Luis Miguel tiene suficientes fondos para cubrir sus deudas. El asistente del cantante acudió a la corte este lunes, de acuerdo a la bitácora de la demanda a la que ha tenido acceso este diario. Los detalles de su presentación aún no han sido publicados.

Después de dos años de batallas legales en Estados Unidos, una juez de California concluyó el pasado 27 de enero que le debía ser embargado su vehículo Rolls Royce negro, del año 2013, para saldar la deuda.

La semana pasada Luis Miguel aparecía, no obstante, conduciendo ese mismo coche por una de las calles más exclusivas de Los Ángeles. Algo insólito, pues un divo como él jamás tocaba el volante. De copiloto, una atractiva mujer. Él sonreía a la cámara y enseñaba los dientes, mientras en el juzgado preparaban lo que iba a ser el documento más dañino para su imagen.

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